Un almuerzo de fácil digestión, bajo en grasa pero sabroso, que cuida tu estómago.






Salpimienta ligeramente las pechugas de pollo.
Calienta el aceite de oliva en una sartén y cocina el pollo durante 3-4 minutos por cada lado.
Vierte un poco de agua y el zumo de limón, espolvorea con estragón.
Cocinamos a fuego lento y tapado hasta que esté tierno durante 10 minutos más.
Mientras tanto, separamos el brócoli en floretes y lo cocinamos al vapor hasta que esté crujiente.
Al servir, rociamos la carne con el jugo de limón.
| Receta genérica (esta página) | Tu plan personalizado {brandName} |
|---|---|
Calorías aleatorias | Calorías precisas para tu metabolismo |
Proteína estimada | Proteína optimizada para tu masa muscular |
Puede frenar tu progreso | Resultados garantizados por dietista |
Porciones iguales para todos | Porciones calculadas para tus objetivos |
Sin personalización de alérgenos | Adaptado a tus intolerancias |

Un plato de pescado ligero y muy bajo en grasa, ideal para terminar la semana.

Un 'risotto' bajo en carbohidratos hecho de coliflor, con una textura cremosa. ¡Una opción deliciosa y saludable para tu dieta!

Una sopa reconfortante y cremosa (sin lácteos o con crema vegetal) llena de verduras. Una cena ligera que no pesa en el estómago.

Un snack sencillo y genial de la preparación del lunes.

Un desayuno abundante y rico en proteínas que te dará energía para toda la mañana. El huevo y el aguacate aportan grasas saludables, y el pavo, una dosis extra de proteína.

Un desayuno salado y especial. Las tortitas están hechas con copos de avena en lugar de harina para una mejor digestión.