Un plato de pavo magro y fácil de digerir que es suave para el estómago, pero que gracias a su contenido de proteína proporciona una saciedad duradera. Las hierbas aromáticas lo sazonan incluso sin sal.






Lava bien la pechuga de pavo, sécala y córtala en tiras del grosor de un dedo.
En un bol, mezcla el tomillo finamente picado, el romero y una pizca de pimienta negra con las tiras de pavo. Déjalo reposar durante 10 minutos.
En una sartén honda, calienta el aceite de oliva a fuego medio.
Añade las tiras de pavo y sofríelas hasta que se pongan blancas, luego añade el ajo machacado.
Espolvorea los guisantes congelados y vierte un poco de agua (aproximadamente 0,5 dl).
Tapa y cocina a fuego lento durante unos 10-12 minutos, hasta que la carne esté completamente tierna y los guisantes estén listos.
Al final, retira la tapa y hierve el exceso de humedad para que quede jugoso.
Al servir, puedes espolvorear con perejil fresco. Como guarnición, se recomienda consumir una pequeña porción de arroz integral o patatas hervidas para completar tu ingesta de carbohidratos.
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| Receta genérica (esta página) | Tu plan personalizado {brandName} |
|---|---|
Calorías aleatorias | Calorías precisas para tu metabolismo |
Proteína estimada | Proteína optimizada para tu masa muscular |
Puede frenar tu progreso | Resultados garantizados por dietista |
Porciones iguales para todos | Porciones calculadas para tus objetivos |
Sin personalización de alérgenos | Adaptado a tus intolerancias |

Un plato de pescado ligero y muy bajo en grasa, ideal para terminar la semana.

Un desayuno abundante y rico en proteínas que te dará energía para toda la mañana. El huevo y el aguacate aportan grasas saludables, y el pavo, una dosis extra de proteína.

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