Un guiso cremoso, pero sin harina, espesado con sus propios ingredientes. El guisante es una excelente fuente de proteína y fibra vegetal.



Cuece al vapor los guisantes en un poco de agua salada con el perejil.
Cuando estén blandos, retira un tercio de los guisantes y bátelos con la leche, luego viértelos de nuevo.
Si está demasiado líquido, hiérvelo durante unos minutos más para que espese.
Corta la pechuga de pollo en tiras, salpimienta.
Calienta aceite de oliva en una sartén y fríe las tiras de pollo hasta que estén doradas.
Sirve el guiso con el pollo frito encima. ¡Disfruta!
| Receta genérica (esta página) | Tu plan personalizado {brandName} |
|---|---|
Calorías aleatorias | Calorías precisas para tu metabolismo |
Proteína estimada | Proteína optimizada para tu masa muscular |
Puede frenar tu progreso | Resultados garantizados por dietista |
Porciones iguales para todos | Porciones calculadas para tus objetivos |
Sin personalización de alérgenos | Adaptado a tus intolerancias |

Una sopa reconfortante y cremosa (sin lácteos o con crema vegetal) llena de verduras. Una cena ligera que no pesa en el estómago.

Combinación de carbohidratos complejos y proteína magra.

Un plato de pescado ligero y muy bajo en grasa, ideal para terminar la semana.

Un desayuno abundante y rico en proteínas que te dará energía para toda la mañana. El huevo y el aguacate aportan grasas saludables, y el pavo, una dosis extra de proteína.

Un snack sencillo y genial de la preparación del lunes.

Un desayuno salado y especial. Las tortitas están hechas con copos de avena en lugar de harina para una mejor digestión.