Un almuerzo ligero que cuida tus riñones y mantiene estable el azúcar en sangre. La carne magra de pollo y el bulgur son una excelente fuente de proteína y fibra, mientras que el aceite de oliva proporciona las grasas saludables necesarias para la vesícula biliar y el sistema hormonal. ¡Una receta ideal para sentirte genial!









Lava el bulgur con agua fría y luego colócalo en una olla con el doble de cantidad de agua. Cocina a fuego medio durante 10-15 minutos, hasta que esté tierno. Luego, retira del fuego y déjalo tapado.
Mientras tanto, corta la pechuga de pollo en dados de 2x2 cm. Pica finamente la cebolla roja y corta en dados el calabacín y el pimiento californiano.
En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe hasta que esté transparente (aproximadamente 3 minutos).
Añade los dados de pechuga de pollo y sofríelos hasta que estén blancos por todos los lados.
Añade el calabacín y el pimiento a la sartén. Espolvorea con tomillo seco y mejorana. Usa sal solo mínimamente.
Vierte aproximadamente 0,5 dl de agua, pon la tapa y cocina a fuego lento durante 10-12 minutos, hasta que las verduras estén tiernas, pero aún crujientes.
Al final, rocía con zumo de limón fresco para realzar los sabores (en lugar de sal).
Sirve el guiso de carne y verduras con el bulgur ya preparado. Distribúyelo en recipientes para los próximos días de la semana.
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Productos con datos incompletos:
| Receta genérica (esta página) | Tu plan personalizado {brandName} |
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Calorías aleatorias | Calorías precisas para tu metabolismo |
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