Incorporar estos alimentos regularmente puede proporcionar los nutrientes que tu tiroides necesita:
-
Pescados grasos: Salmón, sardinas, caballa y atún proporcionan omega-3 (antiinflamatorios) y selenio. Intenta incluir pescado 2-3 veces por semana.
-
Nueces de Brasil: 1-2 al día son suficientes para cubrir tus necesidades de selenio. No excedas esta cantidad.
-
Huevos: Una fuente excelente y accesible de proteína, selenio, yodo y vitaminas B. El consumo moderado es seguro para la mayoría.
-
Lácteos o alternativas fortificadas: Aportan yodo y proteína. Si no consumes lácteos, busca alternativas fortificadas con yodo.
-
Granos integrales: Quinoa, arroz integral, avena y trigo integral proporcionan vitaminas B y fibra para la salud digestiva.
-
Frutas y verduras: Ricas en antioxidantes que combaten la inflamación. Bayas, cítricos, espinacas, zanahorias y pimientos son excelentes opciones.
-
Proteínas magras: Pollo, pavo, pescado y legumbres proporcionan los aminoácidos necesarios para la producción hormonal.
Las verduras crucíferas como brócoli, coliflor, repollo, col rizada y coles de Bruselas contienen compuestos llamados goitrógenos que pueden interferir con la función tiroidea. Sin embargo, esto es principalmente una preocupación con el consumo excesivo de estas verduras CRUDAS.